Alto desempeño empresarial

La ejecución eficaz de la estrategia y el alto desempeño  termina siendo, en última instancia, una cuestión del talento de las personas de la empresa.

Los mercados están aumentando exponencialmente la complejidad, el riesgo y la incertidumbre de hacer negocios. En consecuencia, las empresas que tratan de conseguir un alto rendimiento deben adoptar decisiones audaces.

Las decisiones se deben anticipar al cambio y el análisis  de la información disponible y la capacidad para reflexionar sobre las consecuencias de las opciones existentes marcan la calidad de la estrategia.  El riesgo se incrementa exponencialmente si una vez decididas las estrategias, se pierde el foco en el contexto y las metas estratégicas.

La estrategia es todo lo buena que sean los profesionales encargados de hacerla realidad.  La tarea de encontrar y gestionar el talento es cada vez más compleja y  en ocasiones contradictoria. Las canteras de talento que llegamos a conocer en el pasado se están agotando, mientras se abren rápidamente otras nuevas.

Estas tendencias crean importantes desafíos para los líderes de las organizaciones. El talento escasea localmente,  hay menos jóvenes en la plantilla y muchos trabajadores expertos no responden a la creciente demanda de nuevas capacidades. Por otra parte las presiones demográficas y la formación insuficiente, se suman a las dificultades de encontrar Talento en contextos competitivos los cuales:

  • Se mueven en un entrono de incertidumbres con un   confuso mundo de informaciones.
  • Requieren de nuevos métodos de trabajo
  • Se centran en lograr identificar, retener y obtener el compromiso del talento.

Las estrategias más cuidadosamente elaboradas, quedarán en nada si no desarrollamos en la empresa un liderazgo inspirador, enfocado  en  lo importante, capaz de atraer, desarrollar y comprometer el Talento.

Gestionar en épocas de incertidumbre exige una autovaloración sincera y la capacidad de operar eficazmente en un entorno de cambio constante. Las empresas que sean adaptables y que puedan ejecutar el cambio rápidamente, tendrán muchas más probabilidades de alcanzar un alto rendimiento siempre que cuenten con líderes que:

  •  Puedan establecer un rumbo firme, inspirar a la plantilla y mantener la atención de los profesionales, centrada en los objetivos de la empresa durante períodos de incertidumbre.
  •  Lideres que traten de anticiparse al cambio desde posiciones de fortaleza
  •  Estén Orientados a la productividad real. Enfocados en lo importante. Sin mostrar indecisión para dar las instrucciones adecuadas, de la forma pertinente, que genere inspiración y compromiso.
  • Mantengan la Atención al contexto, para aceptándolo intentar superar las barreras internas y externas, que frenan la creatividad, la materialización de ideas y la superación rápida de las derrotas.