Puesta en Forma de Equipos

La puesta en forma de equipos adquiere una importancia estratégica, por la creciente complejidad de las tareas y las actividades que son desarrolladas por más de un individuo.

Planes de negocios cada vez más sofisticados provocan la empresa facilite que los equipos:

  • Compartan y coordinen habilidades complejas.
  • Sean capaces para realizar análisis de negocio con datos y análisis rigurosos.
  • Analicen la experiencia en cada nicho de mercado.
  • Comprendan mejor y colectivamente a los clientes y personas influyentes
  • Evalúen  oportunidades para   aprovecharlas rápidamente.

La puesta en forma de equipos requiere:

  • Construir  equipos interdisciplinares de alto rendimiento.
  • Formar sobre la tarea grupal
  • Establecer objetivos (establecer objetivos grupales puede parecer sencillo, pero no lo es, pues requieren ser aceptados por todos y necesitan un complejo proceso para alcanzar el compromiso del grupo)
  • Compartir modelos mentales
  • Planificar  como se va a repartir el trabajo, cuándo se va a hacer, en qué plazo…
  • Desarrollar procesos de  comunicación interna. Esto supone:
  • Desarrollar canales o redes de comunicación
  • Estilos de comunicación interpersonal eficaces, aceptados por todos
  • Capacidades de escucha
  • Conciencia sobre los efectos de la comunicación no verbal
  • Atenuar eventos internos negativos  que dificultan la comunicación… etc.
  • Desarrollar procesos y formación para la resolución de situaciones difíciles
  • Relaciones efectivas, en línea con el rumbo estratégico y la consecución de las metas.
  • Estimular  la creatividad para resolver problemas.

Acciones de desarrollo para la puesta en forma de quipos:

 (1) La comunicación y la participación 

(2) La toma de decisiones 

(3) Los conflictos 

(4) Las funciones de liderazgo 

(5) Las metas y funciones 

(6) Las normas del grupo 

(7) La solución de problemas 

(8) El clima o ambiente del grupo. 

(8) Ética y conciencia profesional

Es imprescindible poner en valor por parte de la empresa la ética del trabajo, el trabajo bien hecho y el esfuerzo. El trabajo en equipo lo requiere, pues el dinero no paga el esfuerzo extra: nunca parecerá suficiente cantidad para las personas que tiene como único valor ganar dinero.

 (9) Motivación colectiva.

Quienes tengan un desempeño deficiente en tareas regulares, difícilmente podrán ayudar a otras, bien sea por falta de competencia o por falta de la credibilidad necesaria para que sus sugerencias sean tenidas en consideración.

(10) Autodesarrollo profesional

Las personas que se esfuerzan en mantener sus competencias en su área de pericia, hacen con ello gala de importantes aspectos motivacionales y pueden constituir recursos estratégicos para sus equipos y empresa, máxime en un contexto como el actual de inestabilidad y fuerte competencia.